Pastora Ruth Villamizar

Lección I - ESTABLECIENDO NUESTRA IDENTIDAD
May 21, 2012By Pastora Ruth Villamizar

¿Qué es la Identidad?

El diccionario define el término "identidad" como "el cáracter particular o la personalidad de un individuo". También dice que es el "conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que lo caracterizan frente a los demás". Otra definición establece que es la "conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a los demás".

En los últimos tiempos, esta palabra ha tomado gran relevancia debido a que el ser humano ha estado confrontando lo que los psicológos llaman "crisis de identidad". Los conflictos sufridos por la humanidad y las presiones sociales causadas por esto, le han creado confusión psicológica y trastornos de la conducta.

La Identidad con que fuimos Creados.

Los seres humanos han estado tratando de resolver su problema de "identidad psicológica", pero no se han dado cuenta de que el problema fundamental y primario es más profundo, puesto que en realidad se relaciona con su "falta de identidad espiritual". El hombre perdió primero su identidad espiritual, y esto es lo que lo ha llevado a sufrir la decadencia en todos los otros aspectos de su existencia. El hombre fue creado en un principio para ser un ente social, psicológico y espiritual.

Lucas 3:38 dice que nuestro padre Adán era "... hijo de Dios". La identidad de Adán provenía de Dios, por lo tanto nuestra identidad también proviene de Él. El problema fue que al ser engañado y desobedecer a Dios, Adán perdió esta identidad, y por causa de ello, toda la raza humana fue forzada a vivir en un estado de confusión y pérdida constante de todo bien. En el Jardín del Edén, Satanás realizó el primer robo de identidad de la historia: robó nuestra identidad.

Así, al suceder esto, vemos a Adán y a Eva desnudos, desprovistos de todo lo que los podía identificar con su progenitor, y se cubren porque al verse, ellos mismos empienzan a sentir que algo les falta. Cuando el hombre peca y se aparta de Dios pierde su identidad, y junto con ella pierde también su propósito y su razón de ser, tuerce su destino. La comunión, es decir, la "común unión" que había entre Adán y Dios, se rompió. El pecado había marcado una diferencia, había establecido una separación. Adán ya no se parecía a su Padre. Había perdido su identidad.

Entendiendo cómo fuimos creados.

Génesis 1:26,27 - "Entonces dijo Dios: Hagamos el hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, llenad la Tierra y sojuzgadla...".

Esta era la identidad del hombre que Dios creó en el principio: Un ser a la imagen y semejanza de Dios mismo; rey y señor de toda la Tierra, así como Dios lo era en el cielo; y que debía llenarla de seres con igual identidad, que pudieran reflejar la gloria de su Padre y Creador. Esta era la identidad con que fuimos creados, y el destino glorioso que estabamos llamados a cumplir.

- Estos son los principios bíblicos que establecen nuestra identidad al ser creados:

1. "Hagamos al hombre a nuestra imagen"

2. "Conforme a nuestra semejanza"

3. "Y señoreen en...toda la Tierra"

4. "Llenad la Tierra y sojuzgadla"

1er. Principio - Según el modelo del creador: "A la imagen de Dios".

  • La imagen tiene que ver con capacidades como la razón, el pensamiento, la personalidad y el intelecto; la capacidad de relacionarse, de ver, escuchar, hablar y comunicarse.
  • La capacidad creativa, de hacer proyectos, de utilizar la palabra viva y eficáz para hacer todo lo que era bueno.

2do. Principio - Con un Corazón conforme al de Él: "A la semejanza de Dios".

  • La semejanza tiene que ver con las cualidades morales como el amor, la misericordia, la justicia, la santidad, la verdad y las demás cosas relacionadas con el espiritu.
  • Entre los dones que se le dieron estaba la libertad de actuar, de decidir por sí mismo, esto es, el libre albedrío de escoger según su voluntad. Esto también era un atributo del Padre.

3er. Principio - Fuimos creados con un propósito: "Señoreen en toda la Tierra".

  • Dios creó al hombre para que fuera un agente de Su Reino, para gobernar y someter al resto de la creación. Dios nos hizo socios participantes en Su gobierno.
  • Señorear significa ejercer absoluta autoridad y control sobre algo. El hombre tenía poder para mandar sobre la naturaleza. Era señor de la creación. Eramos valiosos para Dios.

4to. Principio - Fuimos creados con un destino: "Llenen la Tierra y sojúzgenla".

  • Dios creó al hombre para que llenara la Tierra con otros seres semejantes a el, que debían reproducirse con la misma identidad que Dios le dió a nuestros primeros padres.
  • Serían a imagen y semejanza de Dios, señorearían sobre toda la Tierra e impondrían su autoridad sobre la naturaleza.

El hombre se pregunta: ¿Quién soy? ¿Por qué soy como soy? ¿A quién me parezco? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy? Y mediante estas interrogantes, trata de encontrar su identidad perdida. Pero esto sólo podrá tener respuesta en el mismo que nos dió Su identidad en el principio: EL CREADOR... EL PADRE... DIOS.

¿Quién soy en Cristo?

En Cristo todas las cosas son restauradas. Sólo en Él podemos recuperar nuestra identidad perdida. La Biblia establece claramente quiénes somos, lo que tenemos y lo que podemos:

Mateo 5:13 - "Soy la sal de la tierra"

Mateo 5:14 - "Soy la luz del mundo"

Juan 15:14 - "Soy amigo de Cristo"

Juan 15:16 - "Soy elegido por Cristo para llevar su fruto"

Romanos 6:18 - "Soy siervo de la justicia"

Romanos 6:22 - "Soy siervo de Dios"

Romanos 8:14,15 - "Soy adoptado hijo de Dios"

Romanos 8:17 - "Soy heredero de Dios y coheredero con Cristo"

2 Corintios 5:17 - "Soy una nueva creación"

2 Corintios 5:18,19 - "Estoy reconciliado con Dios y soy ministro de reconciliación"

2 Corintios 6:16 - "Soy templo del Dios viviente"

Gálatas 3:26; 4:6 - "Soy hijo de Dios, el es mi Padre"

Gálatas 3:27 - "Estoy bautizado en Cristo y he sido revestido de Cristo"

Gálatas 3:28 - "Soy uno con Cristo"

Efesios 5:30 - "Soy miembro del cuerpo de Cristo"

Efesios 2:6 - "Ya he sido resucitado y sentado en lugares celestiales con Cristo Jesús"

Efesios 2:10 - "Soy hechura de Dios, creado para buenas obras"

Efesios 2:19 - "Soy miembro de la familia de Dios"

Efesios 3:20 - "El poder de Dios actúa en nosotros"

Efesios 4:24 - "He sido creado en la justicia y santidad de la verdad"

Filipenses 1:1; Colosenses 1:2 - "Soy santo"

Colosenses 3:3 - "Estoy escondido con Cristo en Dios"

Colosenses 3:12 - "Soy escogido de Dios, santo y amado"

1 Tesalonicenses 1:4 - "Soy un elegido"

1 Tesalonicenses 5:5 - "Soy un hijo de la luz y del día, no de las tinieblas"

Hebreos 3:14 - "Soy participante de Cristo, comparto su vida"

1 Pedro 2:5 - "Soy una piedra viva, sacerdocio santo"

1 Pedro 2:9,10 - "Soy linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios"

1 Pedro 2:11 - "Soy extranjero y peregrino en este mundo, en el cual vivo temporalmente"

1 Pedro 5:8 - "Soy enemigo del diablo"

1 Juan 3:1,2 - "Soy hijo de Dios y seré semejante a Cristo cuando él regrese"

1 Juan 5:18 - "Soy nacido de Dios, Cristo me guarda y el maligno no puede tocarme"

En Cristo Jesús hemos restablecido nuestra identidad. Mantengamos esa posición hasta cobrar la herencia eterna que nos espera. "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil. 4:13).

Cuestionario:

1) ¿Qué le sucede al ser humano en la actualidad?

2) ¿De quién proviene nuestra identidad?

3) ¿Qué sucedió cuando Adán desobedeció y pecó?

4) ¿Qué fue lo primero que nos robó Satanás en el Jardín del Edén?

5) ¿En qué versículo encontramos los principios de nuestra idientidad?

6) ¿Con qué modelo fuimos creados, según el primer principio?

7) ¿Cuál es el el cuarto principio?

8) ¿Qué preguntas se hace el hombre sobre sí mismo?

9) ¿Dónde podemos encontrar las respuestas a estas preguntas?

10) Escriba tres versículos donde la Biblia nos dice quiénes somos en Cristo.

Lección II - LA IDENTIDAD DEL CRISTIANO

La Importancia de Conocer Quiénes Somos.

Conocer nuestra identidad es una de las cosas más valiosas e importantes del ser humano. Cuando no sabemos quiénes somos, no podremos saber a dónde vamos. Como cristianos nacidos de nuevo por la fe en Jesucristo, tenemos una nueva identidad. Conociendo ésta, también sabremos cuál es el propósito para el que fuimos creados, y cuál es el destino que Dios preparó de antemano para nosotros.

El enemigo sabe muy bien la importancia de saber quiénes somos. Por esto ha venido distorsionando nuestra identidad, pues de esta manera nos incapacita para cumplir el propósito que Dios tiene para nosotros. Esta es una de sus maneras de entorpecer la obra de Dios en la Tierra. Para este fin se vale, entre otras cosas, de la mentira, del engaño y de la falsedad.

En Génesis 3:3-5, Satanás engañó a Eva distorsionando su identidad:

"...pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comerán de el, ni lo tocarán, para que no mueran. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No morirán, sino que sabe Dios que el día que coman de el, serán abiertos sus ojos, y serán como Dios, sabiendo el bien y el mal".

--- Si Eva hubiera entendido bien quién era, para qué fue creada y cuál era su destino, no se hubiera dejado engañar, ni siquiera le hubiera permitido hablar a Satanás.

En Mateo 4:2-3, trató de hacer lo mismo con Jesús, pero sin resultado:

"Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres hijo de Dios, dí que estas piedras se conviertan en pan. El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". --- La persona que está segura de su identidad y conoce bien su propósito y su destino, no se deja engañar de Satanás.

Hoy, el maligno continúa engañando a la gente en esta área de su vida, porque sabe, que mientras menos seguros estemos de nuestra identidad, más seguro será nuestro fracaso. Y nuestro fracaso sería la causa del aplazamiento de la instauración del Reino de Dios en la Tierra. ¿Por qué? Porque Dios cuenta con nosotros para ese trabajo. Ese es el propósito de la Iglesia de Jesucristo.

El primer razgo de Identidad perdido: La Santidad.

La Biblia dice: "Dios es amor..." (1 Juan 4:16), pero también dice: "Santo y temible es Su nombre" (Salmos 111:9). Y porque Dios es infinitamente santo, no puede hallar gracia en aquello carente de santidad. La palabra "santo" significa "separado, apartado, consagrado, puro". Nuestro Padre y creador, nos llama a identificarnos con Él, a tener Su misma identidad: "Sed santos, porque yo soy santo" (1 Pedro 1:16). Cuando Adán pecó dejó de ser santo, ya no se parecía a Dios, fue separado de Él y perdió Su identidad. ¿A quién se parecía ahora? A quien lo hizo desobedecer. Satanás fue desobediente a Dios, y procuró que el hombre fuera como él y que ahora tuviera su identidad.

Adán escogió desobedecer por su propia voluntad. Ejerció el derecho de actuar según su libre albedrío e hizo mal uso de el. Desde entonces, todo se descompuso, y el hombre ha estado buscando por todas partes, tratando de encontrar una respuesta a las muchas interrogantes que le quedaron pendientes sobre su existencia. La humanidad no tiene claro su destino. Hay una crisis de identidad.

Pérdida y restitución de la Identidad.

La identidad es algo tan importante que Dios nos creó de una forma particular a cada uno. En el mundo podrá haber millones de millones de personas, pero ninguno será idéntico a otro. El Creador, en su infinita sabiduría, ha hecho que nos diferenciemos de los demás en ciertas cosas: las huellas digitales, el iris del ojo, la voz, el ADN y otras más. La identidad es un conjunto de características que son propias de una persona y que permiten diferenciarla.

Como hijos de Dios, queremos parecernos a Él. Pero el enemigo es astuto y vino a la Tierra dispuesto "a robar, a matar y a destruír" (Juan 10:10). Otro de sus propósitos al robarnos la identidad es que no sepamos quienes somos, de modo que nunca podamos vernos como reflejo de la imagen de Dios. De esta manera, no nos veremos como "hijos de Dios" porque pensamos que somos demasiado insignificantes, pecadores y malos. Es necesario que meditemos en esto: ¿Qué concepto tenemos de nosotros mismos?

Cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, generalmente, nuestra mentalidad de nuevo creyente no ha asumido aún todas las bendiciones que se nos han dado y seguimos sin conocer nuestra nueva identidad. Aunque antes eramos "hijos de desobediencia, hijos de ira y hacíamos la voluntad de la carne", ahora, "nosotros que en otro tiempo estabamos lejos, hemos sido hecho cercanos por la sangre de Cristo" (Efesios 2:13).

En Cristo hemos sido reconciliados con Dios, hemos sido perdonados, hemos sido justificados delante del Padre (2 Cor.5:18-21). Hemos nacido de nuevo, tenemos vida eterna, estamos en el proceso de la santificación, tenemos una nueva manera de vivir, tenemos una nueva identidad, ya estamos completos para poder vivir la vida de abundancia que Cristo nos da. Pero para que todo sea una realidad, tenemos que asumir esto en nuestra mente y aceptarlo por fe, mediante la renovacion de nuestro entendimiento; cambiando nuestra vieja forma de pensar (Rom. 21:2).

Casos de Identidad de ciertos Personajes en la Biblia.

Gedeón .- En Jueces 6:11-15 encontramos a alguien que tenía problemas con su identidad. En un momento de opresión de los enemigos de Israel, aún cuando el Angel de Jehová se le apareció y lo llamó "joven esforzado y valiente" y le aseguraba "Yo estoy contigo... ve y salvarás a Israel... ¿no te mando yo? ", el seguía mostrando su inseguridad para hacer frente a los amalecitas.

Saúl .- En 1 Samuel 9:20,21 se ve claramente un caso de autoestima baja. Era el jóven más alto, hermoso y fornido de todo Israel (1 Samuel 9:2). Sin embargo, cuando el profeta le anuncia que iba a ser rey, Saúl se menosprecia a sí mismo y no se considera capáz de poder ejercer ese puesto. Aún después de que Dios "le cambió el corazón", seguía considerándose poca cosa y tuvo miedo de que el cargo de rey fuera demasiado para él, hasta se escondió (1 Samuel 10:21-23).

El Hijo Pródigo .- En Lucas 15:13-17 podemos ver el caso de este hijo que, al apartarse de su padre y vivir una vida que no le correspondía, perdió su identidad. Cuando "volvió en sí" y entendió de nuevo quién era, se levantó para ir a reconciliarse con su padre. Sabemos que recuperó todo lo que había perdido y que le fue restaurado su lugar. Esta es nuestra propia historia con el Creador y Padre celestial.

Jesús de Nazareth .- Las condiciones en las que Jesús nació y se desarrolló no fueron nada favorables. Su familia no era rica, los tiempos eran difíciles, e Israel estaba regido por el Imperio Romano. Y aún más, la situación particular de su nacimiento, dió cabida a murmuración y crítica.

1) Nació en Belén (un lugar pequeño), sobre la paja de un pesebre (Lucas 2:1-7)

2) Creció en Nazareth, de donde se decía: "saldrá algo bueno de Nazareth?" (Juan 1:46)

3) Cuando María resultó con el embarazo de Jesús, todavía no estaba casada con José, por lo que los fariseos murmuraban contra Él diciéndole que no tenía padre (Juan 8:12-19)

Pero ninguna de estas condiciones desfavorables, afectaron la identidad de Jesús. En los momentos mas difíciles de las tentaciones a que se vio sometido, nunca perdió el dominio de la situación. Siempre supo quién era, para qué había venido y cuál era el plan establecido por Dios para Él. No se desvió en ningún momento. Él estaba seguro de su identidad.

¿Con quién debemos identificarnos?

El ser humano ha perdidó su identidad, y para sentirse bien imita a otros. Quiere crear en su mente lo que le gustaría ser porque no sabe quién es. Como no conoce cuál es el propósito para el que fue creado, ni cuál es el destino glorioso a que tendría derecho si reconoce a Jesucristo como su Señor y Salvador, vive siguiendo modelos equivocados y busca imitar a personajes ricos y famosos, admirados por el mundo. Esto fue parte de lo que Satanás le ofreció a Jesús, y que este rechazó.

Nuestro modelo debe ser Jesucristo: "Él es la imagen del Dios invisible" (Colosenses 1:15). Sólo llegaremos a estar plenos y satisfechos cuando encontremos nuestra verdadera identidad: la identidad de hijos de Dios, miembros de una nación santa, de un pueblo escogido, herederos de las grandezas de Dios, reyes y sacerdotes, que son más que vencedores en Cristo Jesús.

Cuestionario:

1) ¿Por qué es tan importante conocer quienes somos?

2) ¿De qué se vale Satanás para entorpecer la obra de Dios?

3) ¿Para qué cuenta Dios con todos nosotros?

4) ¿Qué fue lo primero que se perdió en el Jardín del Edén?

5) ¿Qué sucede cuando el hombre no tiene claro su destino?

6) ¿Nos hizo Dios idénticos a todos?

7) ¿A que vino el diablo a la Tierra, según Juan 10:10?

8) Mencione qué personajes bíblicos tuvieron problemas de identidad.

9) ¿A quién busca imitar la gente?

10) ¿A quién debemos procurar parecernos?

Leccion III - EN BUSCA DE LA IDENTIDAD PERDIDA

Recuperando Nuestra Identidad.

Romanos 5:19a - "... por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores..."

El pecado de Adán nos condenó a todos a una condición inevitable de pecado. Por mas que nos esforzaramos en ser fieles y obedientes a Dios, era imposible. Nuestra naturaleza había adoptado la condición de pecado, por lo que debíamos seguir el instinto natural de desobediencia a la voluntad de Dios. Adán transmitio el pecado a sus hijos y pasó a todos los hombres.

Desde que somos engendrados en el vientre de nuestra madre, ya el pecado está en nuestros genes: "He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre" (Salmo 51:5). El apóstol Pablo dice: "Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios... pero veo otra ley en mi cuerpo, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros" (Rom. 7:22,23). Ya no eramos como Dios nos había diseñado, habíamos empezado a degenerar en todos los aspectos, y con esto habíamos perdido también nuestra identidad.

Dado el profundo deseo de Dios por tener una relación con el ser humano, no pudo resistir ver esa relación rota por el pecado. Es aquí donde surge la figura de Jesús como la encarnación de Dios, con el objetivo de restaurar esa relación. Desde el principio, en su infinita y eterna presciencia, Dios se había propuesto el plan para recuperar todas las cosas, y junto con ellas, la identidad que se había perdido por el pecado.

Romanos 5:19b - "... así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituídos justos".

Todo lo que se perdió en el huerto del Edén, podría ser recuperado. Pero esto tenía un precio. Un precio demasiado alto para que cualquier ser humano pudiera pagarlo. Un precio que debía ser pagado en moneda "de sangre perfecta, sin mancha, sin culpa ni pecado". Un precio que sólo Dios podía pagar, pues solamente en Él se encontraban las virtudes y condiciones necesarias para que el pago fuera aceptable. Pero Su amor era mayor que el sufrimiento que Él podria experimentar, así que estuvo dispuesto a pagar el precio fijado.

Jesús vino a Restaurar Todas las Cosas.

Muchas personas, y aún cristianos, han limitado el sacrificio hecho por Jesús a la salvación de nuestras almas a fin de llevarnos a disfrutar de la gloria celestial. Pero cuando entendemos lo que dicen las Escrituras, vemos que creer eso es desconocer totalmente el próposito general que Dios tuvo al enviar a su Hijo a sufrir tantos padecimientos. Dios tenía planeado algo infinitamente más completo que sólo darnos una visa de entrada al cielo. Su grandioso plan era que pudieramos recuperar todo lo perdido por la cautividad del pecado. Absolutamente todo, incluyendo nuestra identidad.

Para Dios es tan importante nuestro futuro en el que gozaremos de la gloria celestial, como nuestro presente disfrutando ahora de una vida abundante en Su presencia. Desde la caída del ser humano en el Edén, el diablo había estado ejecutando sus planes haciendo que la vida del hombre fuera miserable: "El vino sólo para robar, para matar y para destruír" (Juan 10:10a).

En cambio, Jesús dice: "... yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10b). Y esa vida que Jesús nos ofrece cuenta desde este momento.

--- El diablo había robado la capacidad del hombre para obedecer a Dios / Jesús vino a entregarnos nuevamente la libertad de poder escoger, por nuestro libre albedrío, a quién servimos.

--- El diablo había hecho romper la relación con Dios / Jesús, por medio de su sacrificio, logró restaurar esa relación y darnos una nueva dimensión en la cual podemos disfrutar de la presencia de Dios en todo tiempo y en todo lugar.

--- El diablo había destruído la imagen personal que cada ser humano tenía sobre sí mismo, haciendo que nos identificaramos como viles pecadores, alejados de Dios / Jesús vino a reedificar en nuestro interior la identidad real que Dios quiere que tengamos: somos nuevas criaturas justificadas, libres y llenas del poder del Espiritu Santo, para cumplir la obra que Él nos ha encomendado. Sólo los que saben quienes son, podrán cumplir con su propósito en la vida.

Reflexión sobre la Identidad, el Propósito y el Destino.

* Había una vez, en algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: "No sabía quién era".

--- "Lo que te falta es concentración", le decía el manzano. "Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves que fácil es?"

--- "No lo escuches", exigía el rosal. "Es más sencillo tener rosas... y ¿ves que bellas son?"

El árbol, desesperado, intentaba todo lo que le sugerían. Y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado. Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol exclamó:

--- "No te preocupes, tu problema no es tan grave. Es el mismo de muchísimos seres en la Tierra. Yo te dare la solución: No dediques tu vida a ser como los demás quieren que seas. Sé tú mismo... conócete. Y para lograrlo, escucha tu voz interior". Y dicho esto, el búho desapareció.

--- "¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...?" Se preguntaba el árbol desesperado, cuando de pronto, comprendió todo. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

--- "Tu jamás daras manzanas porque no eres un manzano; ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión ¡Cúmplela!".

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo, y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.

Y tú... ¿has dejado crecer el roble que hay en tí? En la vida todos tienen un propósito que cumplir, un espacio que llenar. No permitas que nada ni nadie te impida conocer y compartir la maravillosa esencia de tu ser. Pero sobre todo recuerda, jamás podrás conocer el propósito de tu vida, si no rindes tu corazón a aquel quien te creó. Conocer a Dios es encontrar Su propósito para nuestra vida. Sé como el árbol del Salmo 1:3, "que da su fruto a su tiempo, y su hoja no cae..."

Apropiemonos de la Victoria de Cristo.

Nosotros no fuimos creados para ser dominados, sino para dominar. Renovemos nuestro entendimiento y empecemos a pensar y a ver las cosas a la manera del Reino de Dios. Tan pronto aceptemos la verdad de Dios en nuestra mente y nuestro corazon, tendremos la victoria en nuestras manos. No podemos continuar en la vida mirando tranquilamente como perdemos las cosas que son nuestras, sin hacer nada. Debemos recuperar nuestra actitud de guerra frente al enemigo. Ya Cristo ganó la batalla por nosotros, sólo tenemos que extender la mano y apropiarnos de Su Victoria.

Tenemos que activar el sentido de pertenencia. Dios nos dio cosas que el diablo nos ha quitado, esas cosas todavía son nuestras y tenemos que empezar a recuperarlas:

  • Tenemos que recuperar lo perdido en nuestra mente
  • Tenemos que recuperar lo perdido en nuestras emociones
  • Tenemos que recuperar lo perdido en nuestro bienestar fisico
  • Tenemos que recuperar lo perdido en nuestras finanzas
  • Tenemos que recuperar lo perdido en nuestra familia
  • Tenemos que recuperar lo perdido en nuestro ser espiritual
  • Tenemos que recuperar lo perdido en nuestra identidad

Y no paremos hasta recuperar todo lo que nos han robado, porque: "Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece" (Fil. 4:13).

Cuestionario:

1) ¿Qué versículo habla de que el pecado está en nosotros desde que somos engendrados?

2) ¿Qué plan se había propuesto Dios desde el principio para salvar al hombre?

3) ¿Por qué no podía el hombre pagar el precio de su pecado?

4) ¿Quién vino a rescatar todo lo que se había perdido?

5) ¿Qué dice Juan 10:10a?

6) ¿Qué dice Juan 10:10b?

7) ¿Qué es necesario que sepamos para poder cumplir con el propósito de Dios en nuestra vida?

8) Para qué nos creo Dios: ¿para ser dominados o para dominar?

9) ¿Dónde debemos aceptar primero la verdad de Dios, para poder tener la victoria segura?

10) Diga tres áreas de nuestra vida en las que tenemos que recuperar lo perdido.


Visitor Comments (3)
Guillermo Antonio Tirado German
Posted By GUILLERMO TIRADO on March 17, 2014
Gracias por su gran lección y me gustaría recibir mas información de importancia de ustedes.
Mi correo memotiradog@Hotmail.com
Bendiciones.
Estableciendo nuestra identidad
Posted By SIERVO DE CRISTO on October 11, 2013
Hermano: realmente fue de mucha bendicion el poder encontrar este estudio, creo de todo corazon que la mayoria en las iglesias carece de una identidad cristocentrica, mañana voy a predicar sobre este tema aqui en Argentina, la ignorancia no es de bendicion, todos tenemos que anhelar el poder caminar con una identidad sana, llena de Dios como El nos prometido, bendiciones les amamos
Excelente!!!!!
Posted By LILIANASERRANO on September 4, 2013
Excelente studio biblico, bien estructurado, redactado y soportado con citas biblicas, lo que nos da seguridad que no son palabras de hombres sino del mismo DIOS y PADRE, quien nos revela SU verdad.
Paso a paso nos lleva en esta explicación acerca de nuestra identidad en CRISTO,de suma importancia para los cristianos y cualquier persona de otra denominación y/o creencia.

BENDICIONES!!!!!
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¿Qué es un discípulo? Un disípulo es uno que sigue a otro, que aprende de otro, que imita su conducta. El mismo Señor Jesús enseñó la diferencia entre un creyente cualquiera y un verdadero discípulo en Juan 8:31: "... Si permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos ...". La clave, entonces, está en permanecer en la doctrina de Cristo. Por este motivo, el Señor nos dejó la Gran Comisión en Mateo 28:19-20: "Por tanto, íd, y haced discípulos a todas las naciones... enseñándoles que guarden todas las cosas que os he enseñado..." Entonces, un discípulo verdadero es aquel que obedece al evangelio, cumpliendo con la parte que le corresponde para apropiarse de la salvación ofrecida en Cristo, es instruído en la doctrina del Señor y permanence contínuamente en la práctica de ésta.
Muchos cristianos, sin saberlo, se encuentran participando en lo que son antiguas tradiciones arraigadas y fundadas en las religiones paganas que prosperaron miles de años antes de Cristo. Su orígen no tuvo nada que ver con Cristo, pero como vamos a ver, fueron incorporadas a las celebraciones cristianas mucho tiempo después.
Números 13:1-33 - Misión de los doce espías Vers. 1-2 : "El Señor le dijo a Moisés: Quiero que envíes a algunos de tus hombres a explorar la tierra que estoy por entregar a los israelitas. De cada tribu enviarás a un líder que la represente". - Entre estos hombres iban Caleb, de la tribu de Judá, y Oseas, de la tribu de Efraín (cuyo nombre Moiséscambió por el de Josué). Vers. 17 : "Cuando Moisés los envió a explorar la tierra de Canaán, les dijo: Suban por el Negueb hasta llegar a la montaña. Exploren el país y fíjense como son sus habitantes, si son fuertes o débiles, muchos o pocos. Averiguen si la tierra en que viven es buena o mala, y si sus ciudades son abiertas o amuralladas...Traigan algunos frutos del país".
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